Lo primero y más importante es quien se apuntaría. En función de esta lista de personas y sus posibilidades, se decidiría el lugar y la fecha.
Yo que no soy muy nocturno, diría que lo mejor sería una comida. De forma que la gente pudiera llegar comer y volver en el día si fuese necesario sin necesidad de hacer noche. Además. Si alguien se asusta del resto de los presentes. Siempre puede agachar la cabeza y comer más rápido para irse pronto ;-)
Dado que este año no he practicado, prometo que NO haré magia. Así que yo solo aportaré mi belleza personal. El melenas, alma de toda fiesta y el más internacional de nosotros ya me ha comentado que se apunta. (que siempre es un gran aliciente tenerlo en la mesa) y espero que el señor Falkon también se apunte.
Y entre plato y plato podemos hacer una fabulosa fiesta de firma de claves. ¡¡¡guau, guau, que corra el vino!!!
Esos de Málaga y Córdoba que sabemos que estais por ahí escondidos. Pronunciaos.
Así que vamos a dar de plazo una semana y a partir de entonces decidiremos los vivos.
Ahí quedó.