Los errores de actualización son un problema serio, muy serio ---diría yo--- para una distro cuyo ciclo de lanzamiento de nueva versión es tan rápido. Tener que reinstalarlo todo, como medida preventiva, no es una buena opción para alguien que va a tener que hacerlo cada 6 meses y que, en principio, no es un usuario con deseos de perder el tiempo en esas cosas. Tendría, para empezar, que saber cómo dejar intacta su partición /home y tendría que entrar en la edición manual de la tabla de particiones, algo no muy recomendable si uno quiere las cosas fáciles.
Por otra parte, que Ubuntu siga siendo la distro número uno en cuanto a popularidad se refiere, hace de este problema algo realmente preocupante: imaginad qué sensación se puede llevar el neófito en Linux si la distro 1 tiene problemas en algo tan básico.
En mi opinión, poner el ciclo de lanzamientos de nuevas versiones a un plazo de 6 meses, es algo excesivo. Antes de Ubuntu, muchos se quejaban de la tardanza con que Debian liberaba sus nuevas estables y Ubuntu se presentó a sí misma como una buena solución a este problema. De que la cosa no era tan fácil, ni siquiera para los de Ubuntu, tuvimos un pequeño aviso con el ligero retraso de Dapper. El asunto que comentas es un aviso más.
¿Qué habría de malo en retrasar el lanzamiento a ---digamos--- 1 año de distancia como mínimo entre una versión y otra? ¿O es que nuestro afán de novedades ha llegado a un extremo tal que preferimos tener problemas que estar 6 meses sin alguna novedad vistosa?
Por otra parte, ese afán desproporcionado de novedad tiene un efecto en cadena sobre el resto de las distros. Ya empieza a ser común eso de ver las nuevas estables de distintas distros con problemas lamentables. Todo por no ser menos, menos que la "number one". Parece que hayamos entrado en una carrera espacial por no perder usuarios. Hasta Debian está ahora con prisas ---aunque a Debian unas pocas prisas no le vengan mal del todo ;)---; habrá que ver si la sensatez domina y no se acelera artificialmente el proceso de lanzamiento de etch.
En fin, a veces pienso que nos hemos olvidado de que el software sirve para algo y de que lo que importa es que lo que hace lo haga bien. Para quien quiera trabajar en lo último de lo último siempre estará la rama de desarrollo que corresponda y, en caso extremo, la compilación manual del programa o programas de turno: no hace falta esperar 6 meses para tener problemas que depurar y estar realmente en la bleeding edge.
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